In the air, I stop to think

Somos aquellos que ven en el mundo un campo de juegos.

Corremos hacia obstáculos sin temor al "que pasara", hemos aprendido a superarlos de formas que supera la comprensión de muchos.


Somos aquellos que han visto cambiar sus manos con el entrenamiento. Cicatrices, callos, o alguna marca, infinidad de muestras de lo que hacemos.
Hemos aprendido a ver nuestro cuerpo como un instrumento, no solo de cotidianidad, sino de expresión, de arte, de superación inexpresable, solo entendible para aquellos que conocen la sensación del viento en compañía de sus trazos.


No somos una "tribu urbana", solo tenemos una visión difícilmente igualada de la vida.
La competencia no tiene que ver con jurados, ni fanfarronerías, sino con un tipo de competencia mucho mas extrema. La competencia propia.
Que mejor batalla que la que se libra dentro de ti, pero que se expresa en el exterior.


Algunos se mueven con el sonido rítmico adrenalinico de la música, otros el sonido armonioso de la naturaleza con sus hermosos acordes. Otros deciden alternar entre ellos.


Sin embargo hay un punto en que comprendes mas el funcionamiento de tu cuerpo y que tus reflejos se amplifican, tu visión periférica se hace mas aguda, tu capacidad de amortiguar diferentes tipos de impacto se hace instintiva...


El sentimiento al lograr algo que no solo los demás, sino que tu mismo creías imposible... Es indescriptible... Es sentirte en vuelo por un instante.
En esa fracción de segundo que estas en el aire... Ese momento... Que el suelo y los problemas desaparecen, los sonidos del tráfico se silencian y todo lo que parecía darte peso se desvanece. Y por un instante... Sientes como si tu piel fuera a desgarrarse, para dejar paso a un par de alas de hermosa envergadura que solo tu puedes sentir. 


Y al ver aproximarse el suelo, sentir como tu cuerpo responde automáticamente. Y compartir con ese suelo esa energía con la que aterrizas. Para en una fracción de segundo levantarte ileso... Feliz... y listo para seguir con tu recorrido.

El que sepa a que me refiero, entenderá, que esto no es un deporte... Es una disciplina... pero llega mas allá, es un estilo de vida. Que no solo prepara tu cuerpo, ni tu mente, sino tu alma y te enseña a llevar un bajo impacto no solo con tu entorno sino con las personas que te rodean, y las situaciones que enfrentas. No a huir, sino a lidiar con ellos.


Vivan felices Trazadores, Freerunners. Vivan Libres. Supérense. Todos tienen algo que enseñarles. Hasta de un niño que juega, al aleteo de una mariposa, a una ardilla moviéndose por su entorno.


Nunca se detengan, y si lo hacen, que sea para admirar la belleza del recorrido.


Hago parkour
Vivo parkour

Soy Parkour